De entre las sombras

25 enero, 2011

De entre las sombras surgen fantasmas. La lluvia lame con desidia la fría superficie de mármol de una lápida sin nombre. Las flores se marchitan al socaire del olvido de quien jamás escuchó de unos labios las palabras “te quiero¨. Bajo la hierba, la nada crece tan rápido como un jadeo. Una paloma de pico irisado picotea la fuente anunciando la llegada del monstruoso invierno. Nunca jamás. Moho bailando sobre la cubierta de un pequeño velero encerrado en un garage que llora lágrimas dulces porque añora el mar. Corales muertos pintados de rojo. Tardes calurosas encadenadas por el recuerdo de La Habana y olas que vuelven y noches que van y besos que llegan y caricias que resurgen de las yemas de los dedos. Azul y blanco. Cielo y espuma. Sentido lindando con deseo. Almas herrumbrosas. Bellas ánforas durmientes eternamente jóvenes. Océano y bahía. Ilusión y alegría. Quisiera ahora escuchar las otras sirenas, las que aceleran el pulso, las que anuncian la muerte. Tempestad en un vaso de whisky y cigarrillos y dos hielos y una mirada que destruye y una sonrisa que se alarga. Claridad vespertina. Anuncio de alborada. Primeras dunas. Primeros golpes. Son los granos de arena del apremiante tiempo que arriba, una y otra vez, al puerto de donde zarpa el infinito. Hija de la brisa, hijo del pensamiento. De entre las sombras surge la vacuidad de un instante y la frustración de un pensamiento.

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LA LUNA ROJA

6 enero, 2011

Mientras caminabas por las lóbregas orillas del Leteo, una negra noche de pesadilla contemplaste como la gran luna roja de los condenados rielaba sobre el invisible horizonte que separa el cielo y el infierno de la tierra de los vivos.

En ese instante caíste de rodillas y ávida de olvido, quisiste tomar un poco de aquel fluído que tantas veces antes habías despreciado.

Apenas una gotas, insuficientes para lograr el objetivo, se mantuvieron dubitativas entre las desnudas falanges de tus manos.

Al inclinarte aun más, para saciar la terrible sed con tus propios labios te encontraste, cara a cara, con la pálida verdad.

Tu niveo cráneo se reflejó trémulo en la oscura superficie de las estancadas aguas y un grito de dolor y desesperación, como nunca antes se había escuchado en el infierno brotó de tu descarnada garganta.

Su eco, tras rebotar un millón de veces por las galerias del averno llegó claro y nítido hasta mi sueño sacándome, por fin, de una de mis más negras pesadillas de luto y duelo.


El Columpio II

22 marzo, 2010

Hoy siento que mi corazón es un columpio en el que hay risas y juegos.

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EL COLUMPIO

27 enero, 2010

HOY SIENTO QUE MI CORAZÓN ES UN COLUMPIO HELADO EN EL QUE NADIE JUEGA

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MI LUNA

25 enero, 2010

Tu que callas cuando te miro,

tu que suspiras cuando suspiro…

luna de ambar y plata, surge de la nada

y besame con sigilo.

Por ti, oh luna, alzaría el mar para juntos lamer el cielo,

por ti luna, bordaría con sueños la niebla para hacerte un velo.

Niña esférica, tesoro ausente…

invitame a morder en silencio…

tu cuello de nácar.

Pero espera luna, no huyas…

deja que demore el día,

deja que el alba piense,

que es noche todavía.

Luna, mi luna, la que nadie ha visto

la que ni si quiera el sol intuye.

Dame una noche y mil…

Luna…dame mil…mil una.


OJOS CURIOSOS

24 enero, 2010

Manantial de ternura de curiosa mirada.

Flor inocente de hombros desnudos.

Besos templados, sabor de cereza.

Piel albaricoque, color ilusión.

 

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LA MANZANA

19 enero, 2010

Llegamos rápido a tu corazón,

lo alcanzamos sin rumbo, a tientas…

manzana verde que aun alimentas,

el voraz gusano de mi razón.

Una caricia, un cálido beso,

cielo, sonrisas, tiempo, locura…

noche de abril bañada en ternura,

de la que ya siempre seré preso.

Hojas, piel, semillas, jugo, pulpa…

verde manzana, tuya es la culpa.


CRISTALITOS

18 enero, 2010

Languidecía la tarde, cuando el pasado retornaba de la mano de una canción.

Con los últimos rayos, brotaban de nuevo los días felices de aquellos primeros tiempos. 

Bronceadores, toallas de colores, pieles cuarteadas por el cloro y un puñado de ciruelas rojas madurando a golpe de calor.

Solo, acompañado por el murmullo acompasado de los aspersores y el sofocante estremecimiento de las piñas.

Ella tarareaba una canción, mientras arrastraba una silla en la terraza.

Fue la primera vez que la vi.

En ese instante respiré profundamente y después, me sumergí en ”el mar”.

Cuando desperté, la luna trepaba tímida por entre las ramas de los cedros.

Entonces, la silla de su terraza volvió a gemir y después lo hizo la persiana. ¡Ras, ras! Hasta abajo.

Siento que mis recuerdos arden en esta fugaz batalla.

De nuevo lo nuevo, lo viejo, lo pasado…lo que jamás morirá.

Un fragmento de película capturado en el lago de la memoria, con el cebo de una canción.

Despedirse de los recuerdos es imposible…siempre se marchan sin avisar.

Por si acaso…¡Adiós, fue un placer!

Ojalá mañana fuese AYER.


EL SALTO

17 enero, 2010

El repiquetear de las nueces precipitándose en el bol de cristal….

Las horas caminando lentas por el corredor de la suerte….

Él Principito agotado a las puertas del cielo…

Cierro los ojos.

Veo…

Un gato negro lamiendo las primeras heridas de amor de una niña…

Las enredaderas de la memoria escalando los muros yermos del olvido…

Los abrazos que nunca nos dimos, que serán los que más nos duelan.

Abro los ojos.

Madura la tarde.

Parece como si este violento atardecer se quisiera follar el alba…

Las puntas de las estrellas arañan tu alma…

La luna se precipitará en el vacío…

¡Ahora, ahora o nunca…salta!


LA MÚSICA DE LOS ÁRBOLES

14 enero, 2010

El susurro del viento serpentea por entre los brazos tristes de un arbolito que perdió a su amada en primavera.

Miles de manos secas yacen en el suelo y sus ojos, velados para siempre, reposan bajo tierra.

Sin más flores que sus recuerdos, la savia que antes fuera sangre corre ahora por sus venas de madera.

El solitario arbolito solloza triste entre la niebla.

El sol lejos del invierno, ya no templa su esperanza y los brotes verdes de sus hojas se esconden por vergüenza.

Es entonces, cuando el vientecillo malo que antes le azotaba, se torna brisa buena.

Y arrancando notas de sus ramas, le mece y le consuela.

El lindo arbolito solitario, rie ahora entre la niebla : )

Desco71


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